Ante las evidencias, el corazón se ensancha, la luz apagada enciende tenuemente por sobre las sombras presentes de la soledad que se siente...
Cuan culpables somos todos del sufrimiento de los niños, aún sabiéndolo, no hacemos lo suficiente por arrebatarle de las garras de los boylovers, a sus presas más indefensas y preciadas.
Que su vida siga, que la mía llega a su final seguramente, nada hay que hacer, la indiferencia mata cualquier esperanza.
Duncan, en mi fría carcel de cristal aferrado a los barrotes sangrantes, tu alma llegue a serenar la mía, perurbada de verdades que pocos quieren reconocer.....
Paz en la tumba viviente de los que caminan pendientes de su propia lujuria sin ver las almas en pena de inocentes niños que van de mano en mano de los abusadores sexuales.
Cuanto me arrepiento de no haber empuñado antes las armas que dan final a los putrefactos espítitus de los boylovers....
Dsde mi solitario infierno.... Con el corazón lleno de fuego, espero, paciente, el regreso...